A l entrar en funciones Juan Ignacio García Zalvidea eligió a Juan José Montiel (un piloto aviador) como director de Seguridad Pública. Esta desafortunada elección se contrapuso al marco legal de la guía de acciones para las tareas del Servicio de Seguridad Pública, la cuál exige verificar que se apliquen exámenes de evaluación a peritos, agentes del Ministerio Público, policías judiciales, policías preventivos y de custodia a nivel estatal, y por supuesto, para directivos de cuerpos policíacos. La ley estipula también que a todo el personal en activo y de nuevo ingreso, se le practiquen los exámenes de detección de drogas y alcohol, examen médico, de conocimientos, psicométrico y de habilidades psicomotrices. Así como que se registren los datos de todo curso y especialización de cada funcionario, y que las instituciones incorporen sólo al personal que cumpla con los perfiles establecidos por la Academia Nacional.
Baste decir que Montiel no cumplió con nada de lo anterior. El Alcalde no sólo ignoró la ley, sino que defendió a Montiel después de haber estado involucrado, en funciones, en más de cuatro incidentes relacionados con violencia, abuso de autoridad, estado etílico, y por último con la acusación de una agente de seguridad pública bajo su mando.
Juan José Montiel salió del cargo finalmente, después de una denuncia penal en su contra, interpuesta por la mujer policía que le acusó de violación sexual.
Como si no fuera suficiente para los delincuentes hallar su inspiración en el mismísimo director de la policía local, García Zalvdiea encontró al suplente de Montiel en Francisco Velazco , alias "El Vikingo", quien para abrir boca, cuando fue presentado ante la IP dijo que "no se trataba de poner a un hombre inteligente (¡!) o una Miss Universo para mejorar la seguridad pública de Cancún. "Opino que se necesita mano dura, disciplina sin rayar en los excesos, así que hay que darle duro y a punta de chingadazos" (sic).
En su explicación sobre la seguridad pública declaró: "No es algo que se pueda ver o medir con termómetro, es una cuestión que se siente, y a medida que pasa el tiempo trataremos que la gente sienta la seguridad en las calles y en sus colonias".
El Vikingo salió de Seguridad Pública después de unos meses con más pena que gloria. Los grupos de mayor poder y corrupción de SP se fortalecieron con él, incluyendo el renombrado Grupo Tabasco liderado por comandantes policíacos con serios antecedentes penales.
A raíz de una fuerte presión social, el presidente municipal importó del vecino estado de Yucatán al Comandante Luis Felipe Saidén Ojeda, quien tomó la corporación en abril del 2003. Saidén , policía de carrera, goza de un prestigio poco usual en nuestro país. Reestructuró Seguridad Pública en Yucatán y durante su labor bajó notablemente los índices de delincuencia y modernizó el sistema policiaco meridiano; fue, digamos, uno de los pocos aciertos notables de García Zalvidea. Cuando Saidén Ojeda tomó protesta dijo frente a Chacho "Soy el tercero y el último. Con voluntad política se harán bien las cosas". Eso creíamos.
Pero no. Al volver de su breve exilio político, una vez destituido el Concejo Ciudadano Municipal, la ira de García Zalvidea se dejó sentir sobre todos aquellos y aquellas colaboradoras que obedecieron órdenes del Concejo, quienes a sus ojos le traicionaron. Por más que Saidén Ojeda explicó que resultaba imposible detener el curso del servicio policiaco por trifulcas políticas, Chacho no cedió. Cuando el Alcalde pidió a Saidén Ojeda que hiciera "algunos cambios en asuntos administrativos poco claros" el director presentó su renuncia. Hasta el momento Saidén , hombre reservado y ecuánime, no ha declarado cuáles fueron los favores que el pidió Chacho . Lo cierto es que Hace unos días, miembros de la policía municipal quisieron llevarse al ex director y a dos ex agentes suyos por la fuerza en unas patrullas hacia destino incierto; por ello Saidén se presentó ante la Procuraduría de Justicia del Estado y denunció a los agentes y a quienes dieron la orden de su detención sin documentos que lo requirieran oficialmente.
Hace unos días Benito Juárez estrenó nuevo director de Policía, un retirado sexagenario cancunense a quien se conoce como el Almirante Olavarrieta . Este fundador del panismo local, al aceptar la dirección de policía tránsito y bomberos, aseguró "no tengo plan de trabajo ni estrategias, ni experiencia policíaca; pero sí muchas ganas de trabajar". Es así como el Presidente Municipal llevo a Seguridad Pública de vuelta al descontrol oficial.
En Cancún hay 847 elementos policíacos, los cuales se dividen en dos turnos, cada policía cuida a 1,891.25 ciudadanos y ciudadanos. Con la delincuencia al alta, según los reportes de Gertz Manero y Macedo de la Concha , y sin liderazgo, la policía está de vuelta en manos del Grupo Tabasco y de la delincuencia organizada.
Cuando en campaña García Zalvidea dijo "vamos a limpiar Cancún" nadie imaginó que fuera a eliminar a los buenos elementos policíacos para lograrlo ¿No cree usted?
Lydia Cacho
cacholydia@yahoo.com
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