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¿EMPATIA HACIA
LOS HOMBRES?
Gary R. Brooks, Ph.D.
Recientemente
me he sentido desafiado a reconsiderar mis ideas
acerca del papel que juega la empatía en
las interacciones con hombres (tanto clientes
como colegas). En ocasiones me he descubierto
a mí mismo siendo cré1tico de otros
que disculpan el comportamiento (machista o violento)
de los hombres, y otras veces me quejo de que
se necesita mayor compasión y empat?1a.
Quejas similares han sido expresadas sobre mi
trabajo (dicen que critico demasiado a los hombres,
o que los disculpo). Este complejo asunto debió
estar en mi mente cuando vi. "Heatí,
una película estelarizada por Robert De
Niro y Al Pacino.
Obviamente,
cualquier película se trata de muchas cosas
y puede ser interpretada en muchas formas. Para
mí, "Heat" es una viva presentación
de dos hombres intensos, carismáticos,
poderosos y muy "masculinos" que devastan
a las mujeres en sus vidas. Uno de ellos (DeNiro)
es un íbrillante criminal que vive bajo
del lema "nunca te involucres en ninguna
situación que no puedas abandonar en media
hora". El personaje principal (Pacino) es
igualmente impulsado y brillante, aunque ostensiblemente
comprometido en la relación con su hija
y su compañera de vida.
Una
dramática tensión es creada por
diversos contextos en los cuales cada hombre lleva
a cabo sus habilidades masculinas tradicionales
-- DeNiro es el antisocial transgresor de la ley;
Pacino, el policía 'dedicado.
Esta
fórmula probada y comprobada, aunque particularmente
bien ejecutada en la película, no merecería
mención si no ilustrará tan cabalmente
los muchos niveles de valores de la masculinidad
tradicional. En DeNiro vemos las formas en que
ciertas características "masculinas"
(es decir, el rudo individualismo, el recurso
de la agresión y la violencia, la obsesión
con el éxito y el poder, la supresión
de emociones) pueden profundizar las causas antisociales
y manifestar el "lado oscuro de la masculinidad".
En Pacino, sin embargo, apreciamos cómo
las mismas características pueden ser utilizadas
a favor de la sociedad. Su autonegación,
la obsesión con el trabajo, la disposición
a tomar serios riesgos de seguridad, y aun su
violencia le hacen posible brindar a las personas
vulnerables una protección contra el mal.
Parece ser que las mismas características
de "macho" pueden servir a propósitos
muy diferentes y, por tanto, merecen ser consideradas
a la luz de su beneficio social. De manera similar,
cada hombre difiere en el grado al cual merece
una respuesta empática cuando ultimadamente
se encuentra en íun estado de aflicción
psíquica. Siento mucha más compasión
por Pacino, y a la vez la necesidad de protegerme
de DeNiro.
Existe,
sin embargo, otra interesante dimensión
en esta situación. Indiferentemente de
las intenciones de Pacino a favor de la sociedad,
es un hombre que no está disponible, tanto
física como emocionalmente, para su compañera.
A la vez, es tan indiferente al dolor de su hija
que ella intenta suicidarse para no tener que
enfrentar su continuo descuido. Para estas mujeres,
la empatía es mal ubicada y contraproducente.
Me
parece que cuando hablamos sobre la empatía
hacia los hombres, nos enfrentamos a un asunto
complejo -- no existen sentencias simplistas.
Las mismas conductas que crean problemas en algunas
situaciones tienen íun mérito considerable
en otras. Por tanto, cuando reaccionamos a la
conducta de un hombre, debemos considerar el contexto
social más amplio. Además, deberíamos
darnos cuenta que la empatía puede ser
œtil o dañina, dependiendo de la relación
de la persona con un hombre en particular. En
un ambiente clínico, la empatía
de un/a terapeuta puede hacer una diferencia cr’tica.
En las relaciones, sin embargo, una excesiva empatía
puede ser incapacitante y autodestructiva.
Entonces, al reflexionar, yo respondería
la pregunta inicial de la siguiente forma:
a) cuando comprendemos la conducta de los hombres
a la luz de teoría de socialización
de género, podemos acercamos a ellos de
una manera empática;
b) los enfoques empáticos son usualmente
œtiles pero, en el caso de algunas personas
y situaciones, la empatía puede ser contraproducente,
ellos pueden manipular con la lástima;
c)
tanto como sea posible, deberíamos-estudiar
no sólo la conducta de un hombre, sino
también sus intenciones;
d)
la empatía hacia los hombres nunca debería
darse a expensas del bienestar físico y
psicológico de una persona que es lastimada
por la conducta de un hombre.
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