Año 2 Numero 11 Julio-Junio, 2003





Ellos hablan

¿EMPATIA HACIA LOS HOMBRES?
Gary R. Brooks, Ph.D.

Recientemente me he sentido desafiado a reconsiderar mis ideas acerca del papel que juega la empatía en las interacciones con hombres (tanto clientes como colegas). En ocasiones me he descubierto a mí mismo siendo cré1tico de otros que disculpan el comportamiento (machista o violento) de los hombres, y otras veces me quejo de que se necesita mayor compasión y empat?1a. Quejas similares han sido expresadas sobre mi trabajo (dicen que critico demasiado a los hombres, o que los disculpo). Este complejo asunto debió estar en mi mente cuando vi. "Heatí, una película estelarizada por Robert De Niro y Al Pacino.

Obviamente, cualquier película se trata de muchas cosas y puede ser interpretada en muchas formas. Para mí, "Heat" es una viva presentación de dos hombres intensos, carismáticos, poderosos y muy "masculinos" que devastan a las mujeres en sus vidas. Uno de ellos (DeNiro) es un íbrillante criminal que vive bajo del lema "nunca te involucres en ninguna situación que no puedas abandonar en media hora". El personaje principal (Pacino) es igualmente impulsado y brillante, aunque ostensiblemente comprometido en la relación con su hija y su compañera de vida.

Una dramática tensión es creada por diversos contextos en los cuales cada hombre lleva a cabo sus habilidades masculinas tradicionales -- DeNiro es el antisocial transgresor de la ley; Pacino, el policía 'dedicado.

Esta fórmula probada y comprobada, aunque particularmente bien ejecutada en la película, no merecería mención si no ilustrará tan cabalmente los muchos niveles de valores de la masculinidad tradicional. En DeNiro vemos las formas en que ciertas características "masculinas" (es decir, el rudo individualismo, el recurso de la agresión y la violencia, la obsesión con el éxito y el poder, la supresión de emociones) pueden profundizar las causas antisociales y manifestar el "lado oscuro de la masculinidad". En Pacino, sin embargo, apreciamos cómo las mismas características pueden ser utilizadas a favor de la sociedad. Su autonegación, la obsesión con el trabajo, la disposición a tomar serios riesgos de seguridad, y aun su violencia le hacen posible brindar a las personas vulnerables una protección contra el mal. Parece ser que las mismas características de "macho" pueden servir a propósitos muy diferentes y, por tanto, merecen ser consideradas a la luz de su beneficio social. De manera similar, cada hombre difiere en el grado al cual merece una respuesta empática cuando ultimadamente se encuentra en íun estado de aflicción psíquica. Siento mucha más compasión por Pacino, y a la vez la necesidad de protegerme de DeNiro.

Existe, sin embargo, otra interesante dimensión en esta situación. Indiferentemente de las intenciones de Pacino a favor de la sociedad, es un hombre que no está disponible, tanto física como emocionalmente, para su compañera. A la vez, es tan indiferente al dolor de su hija que ella intenta suicidarse para no tener que enfrentar su continuo descuido. Para estas mujeres, la empatía es mal ubicada y contraproducente.

Me parece que cuando hablamos sobre la empatía hacia los hombres, nos enfrentamos a un asunto complejo -- no existen sentencias simplistas. Las mismas conductas que crean problemas en algunas situaciones tienen íun mérito considerable en otras. Por tanto, cuando reaccionamos a la conducta de un hombre, debemos considerar el contexto social más amplio. Además, deberíamos darnos cuenta que la empatía puede ser œtil o dañina, dependiendo de la relación de la persona con un hombre en particular. En un ambiente clínico, la empatía de un/a terapeuta puede hacer una diferencia cr’tica. En las relaciones, sin embargo, una excesiva empatía puede ser incapacitante y autodestructiva.

Entonces, al reflexionar, yo respondería la pregunta inicial de la siguiente forma:

a) cuando comprendemos la conducta de los hombres a la luz de teoría de socialización de género, podemos acercamos a ellos de una manera empática;

b) los enfoques empáticos son usualmente œtiles pero, en el caso de algunas personas y situaciones, la empatía puede ser contraproducente, ellos pueden manipular con la lástima;

c) tanto como sea posible, deberíamos-estudiar no sólo la conducta de un hombre, sino también sus intenciones;

d) la empatía hacia los hombres nunca debería darse a expensas del bienestar físico y psicológico de una persona que es lastimada por la conducta de un hombre.

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