Año 2 Numero 11 Julio-Junio, 2003





Cartas de nuestras lectoras
Esta boca es mía
Lydia Cacho

Escribo un insignificante homenaje a la elevadísima intención de quien ofrece escudar la tan vulnerada y tan maravillosa condición de ser mujer.
Con toda mi admiración

Que te avale el silencio esta sutil supremacía de mi nombre, que sabe en mi boca como a todas las noches del mundo, como a todos los segundos por tu intención mal habidos No mutile ya el silencio tu vendimia de palabras... guarda tu pregón de bolsillo para mejores juramentos, yo visto como los lirios y escucho como el riachuelo ¿Ves esta boca de escarcha? Se maduró en la montaña y su palabra es prédica que anuncia luz de alboradas Yo duermo donde de día se fraguan las estrellitas. Y de noche con mis manos, ungidas de luz de luna, confiero al tacto a las cosas condición de tierra santa No me arrulles el delito, no me emboces la palabra
No me regules los vientos, no me señales los suelos, Yo vengo de donde nacen sólo criaturas aladas.
Yo no compro libertades ni someto a mi palabra a mejor jurisconsulto que el de mi propio albedrío
yo no apalabro destinos, yo no heredo parlamentos...

Yo no te rento mis labios... ¡Esta boca es mía!


Lydia González Z.
rrpp.melia.turquesa@solmelia.com

© 2003 Esta BOCA es Mía. Derechos Reservados.