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Triste festejo
del Día Internacional por la Salud de las
Mujeres
10 mil muertes
anuales vinculadas al embarazo
Silvia Magally
México,
May (CIMAC).- Con un panorama "negro"
en materia de salud materna y con más de
mil defunciones anuales relacionadas al embarazo,
México celebró el pasado 28 de Mayo,
el Día Internacional por la Salud de las
Mujeres, que este año fue dedicado a la
maternidad sin riesgos.
Hasta ahora los esfuerzos del sector salud no
han podido evitar que las mujeres mueran por causas
ligadas al embarazo, problema que se agrava en
las comunidades indígenas, mientras programas
como Arranque Parejo en la Vida (APV) continœan
sin fructificar a pesar de que las autoridades
proclaman.
Académicas y representantes de organizaciones
sociales especializadas en salud reproductiva
cuestionan el APV por su ineficacia y bajo presupuesto,
como afirma la investigadora de la Universidad
Autónoma Metropolitana, Gisela Espinosa.
Por el contrario, el subdirector de Atención
Perinatal de la Secretaría de
Salud, Adrián Delgado asegura que en las
muertes maternas no hay culpables "porque
todos somos responsables".
El funcionario federal informó a Cimacnoticias
que el año pasado, el APV logró
evitar 50 decesos de mujeres. "La meta es
reducir la mortalidad materna en un 30 por ciento
en los próximos cinco años".
MALA
MEMORIA
Lo
que el funcionario olvidó mencionar es
que el compromiso de México era reducir
las tasas de mortalidad materna en un 50 por ciento
en el año 2000, lo que demuestra el fracaso
en las políticas públicas orientadas
a proteger la salud femenina.
Lourdes Quintanilla, titular de la Dirección
General de Salud Reproductiva (DGSR) de la Secretaría
de Salud (SS), a cargo del APV, informó
que en el año 2001 se registraron mil 253
muertes maternas en el país, tras reconocer
que el programa en algunos casos ha sido exitoso
y en otros "apenas la ha librado".
A la fecha, Arranque Parejo ha atendido a 354
mil 953 mujeres embarazadas e incorporado a más
de 12 mil parteras. Al respecto Gisela Espinosa
advierte que si bien el trabajo de las parteras
es importante (el año pasado no registraron
ningœn deceso), existen límites pues
no están en capacidad de atender complicaciones
del parto.
Cifras extraoficiales indican que al menos uno
de cada 10 partos requiere de servicio médico
especializado.
La DGSR asegura que cada año se registran
2.1 millones de partos en el país, 370
mil son atendidos por personal no calificado,
por lo que Lourdes Quintanilla admitió
que faltan recursos e infraestructura para atender
a las todas las mujeres embarazadas.
Gisela Espinosa, también autora del estudio
Doscientas Trece Voces Contra la Muerte: Mortalidad
Materna en Zonas Indígenas, sostuvo que
el gobierno está pisoteando los derechos
de las mujeres, por lo que demandó implementar
una política de urgencia para la atención
de la salud materna.
Pilar Muriedas, directora de la organización
civil Salud Integral se sumó al reclamo.
Argumentó falta de recursos públicos,
de infraestructura hospitalaria, de personal y
desabasto de medicamentos que impiden la calidad
de la atención de las mujeres embarazadas.
Arremetió contra la política conservadora
de la administración foxista que, dijo,
se contrapone al ejercicio de los derechos sexuales
y reproductivos.
COMPROMISO
PRESIDENCIAL
Para
María del Carmen Elú, secretaria
del Comité Promotor por una Maternidad
Sin Riesgos, el presidente Fox y su esposa, Marta
Sagahœn, están comprometidos con la
salud de las mujeres embarazadas.
Respecto al estado de Chiapas donde se registran
altas tasas de mortalidad materna, la antropóloga
Graciela Freyermuth, investigadora del Centro
de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog’a
Social (Ciesas), informó que entre 1998
y 2001, sólo el ocho por ciento de los
partos fueron atendidos por el Instituto de Salud
de Chiapas.
No obstante Adrián Delgado, aseguró
que el estado sureño sólo registra
80 muertes maternas al año.
A pesar de los dimes y diretes y las cifras reales
o maquilladas la realidad no puede ocultarse y
el hecho es que las mujeres siguen muriendo en
el país por falta de atención médica
oportuna, por pobreza, por falta de acceso a métodos
de planificación familiar y la imposibilidad
de decidir cuántos hijos desea tener.
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