Año 2 Numero 11 Julio-Junio, 2003





LIBRES
Claudia Melhado

Anoche me inspiró tu cuerpo tendido sobre la cama, cada parte con su propio peso: tus manos, tus piernas, hasta tu cabello podía permitirse ser tal cual es. También fue tu cara la culpable, no, tu expresión si quiero ser precisa... y sí quiero serlo para darte la clara idea de mi sueño atolondrado. Tu gesto: tu boca ligera, tus cejas en paz por primera vez en el día y tus ojos... es la libertad de tus ojos cerrados la que me invita a ver lo que estás pensando. Acerco mi nariz para oler tu piel, delicioso dulce, inexplicable, extasiante... Me quedé pegada a tu piel como sanguijuela alimentándose de su olor mientras se hinchaban mis pulmones y todos mis sentidos.

Recargo mi mano sobre tu pecho y la dejo con todo su peso sobre ti, como tú. Hasta el palpitar de tu corazón se asoma con esa gracia de niño confiado. Y no es el rozar de tu tersura la que me excita porque nada se mueve en esta habitación, todo está quieto, todo tu cuerpo y todo mi cuerpo se tocan sin moverse.

Es el recuerdo de tu roce lo que me confunde entre mi sueño y el tuyo que estoy sintiendo.

Es el recuerdo de tus ojos abiertos y tus manos tocado mis senos; es el recuerdo de tu boca entreabierta quit‡ndome el aliento. Entonces quisiera volver al pasado y tenerte conmigo, solo para mi mientras me revelo nuevamente tuya... pero ahora que te veo dormido siento cómo apacible, sin premuras ni conflictos, te encuentras flotando en tu libertad, libre del día, libre de mi, libre de ti mismo.

¿Y cómo puedo así sabotear tu autonomía, tan utópica independencia de ti y de lo demás? Si es tu sencillo caminar y tu sonrisa escandalosa lo que mueve mi enamorado sentir por ti, ¿cómo puedo pretender, siquiera, que detengas ahora la muestra más sutil de esa liberación de si mismo?...

Así mejor cerré los ojos y retiré el peso de mi brazo sobre tu pecho, te dejé sin nada alrededor que te detuviera; solo un par de dedos entrelazados me unieron a ti y me llevaron por ahí, por donde andabas, para disfrutar libre de ti y libre de mí.

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