Año 2 Numero 11 Julio-Junio, 2003





La conducta sexual del clero católico
Pepe Rodríguez*

Hábitos afectivo-sexuales:

Entre los sacerdotes actualmente en activo, un 95% de ellos se masturba, un 60% mantiene relaciones sexuales, un 26% soba a menores, un 20% realiza prácticas de carácter homosexual, un 12% es exclusivamente homosexual, y un 7% comete abusos sexuales graves con menores.
A estos porcentajes de práctica afectivo-sexual, sólo referidos a los sacerdotes, actualmente en activo dentro de la Iglesia Católica, habr’a que añadir el notable 20% de sacerdotes ordenados que se han secularizado y casado, o viven amancebados sin más.

Preferencias sexuales:

A partir de una muestra de 354 sacerdotes en activo que mantienen relaciones sexuales, puede dibujarse el perfil de las preferencias sexuales del clero analizado con el siguiente resultado: el 53% mantiene relaciones sexuales con mujeres adultas, el 21% lo hace con varones adultos, el 14% con menores varones y el 12% con menores mujeres.
Se observa, por tanto, que un 74% de ellos se relaciona sexualmente con adultos, mientras que el 26% restante lo hace con menores; y que domina la práctica heterosexual en el 65% de los casos, frente al 35% que tienen orientación homosexual.

Edad de inicio de las relaciones sexuales:

Valorando los datos conocidos de los 354 sacerdotes en activo, que constan en el archivo de este autor, como sujetos con actividad heterosexual u homosexual habitual, se llega a la conclusión de que el 36% de ellos comenzó a mantener relaciones sexuales antes de los 40 años, mientras que el 64% restante lo hizo durante el perííodo comprendido entre sus 40 y 55 años.
El elevadísimo porcentaje de sacerdotes, que mantienen relaciones sexuales tiene su origen en diferentes causas, que iremos viendo a lo largo de este libro. Uno de los primeros motivos a valorar es el sentimiento de crisis estructural y de falta de sentido vocacional que se ha instalado progresivamente entre los clérigos durante la segunda mitad de este siglo, y que se ha ido agravando a medida que su inmersión en medio de una sociedad de libertades les ha acentuado la realidad larvada de sus profundos problemas afectivo-sexuales.
*Investigador, periodista, autor del libro La vida sexual del clero católico. Ediciones B, Barcelona, España (1995)

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