|
Un orgasmo para todas
El
coito no es un acto que ocurre intempestivamente,
es una conducta sexual que requiere de tiempo,
conciencia y responsabilidad.
Requiere de tiempo, porque el coito no se desea
al inicio de las caricias sino que se vuelve deseable
por medio de las caricias. Requiere conciencia,
porque es un acto que si no es voluntario y aceptado,
llega a ser molesto y desagradable y, en cambio,
si es deseado, es un acto sumamente placentero
y de fortalecimiento de las relaciones interpersonales,
de la intimidad y la ternura de la pareja.
¿Qué es la anorgasmia?
El retraso o ausencia persistente o recurrente
del orgasmo después de una fase de excitación
normal en la actividad sexual, considerada como
adecuada en su foco, intensidad y duración.
La mayor parte de las mujeres anorgasmicas presentan
un trastorno de la excitación sexual y
el orgasmo; en este caso, el diagnóstico
no es de trastorno orgásmico. Este sólo
se diagnostica cuando existe una dificultad leve
o ausente en la excitación.
El trastorno orgásmico puede ser permanente
o adquirido, general o situacional. Aproximadamente
un 10% de las mujeres nunca alcanza un orgasmo
independientemente de la estimulación o
la situación. La mayoría de las
mujeres pueden alcanzar el orgasmo con la estimulación
del clítoris, pero cerca del 50% llegan
al mismo de forma regular durante el coito. Cuando
una mujer responde a la estimulación del
clítoris no coital pero no puede alcanzar
el orgasmo durante el coito, se requiere una exploración
sexológica, en ocasiones con un ensayo
psicoterapéutico (individual o de pareja)
para juzgar si la incapacidad para el orgasmo
coital es una variación normal de la respuesta
o si es debida a psicopatología individual
o interpersonal. Una vez que la mujer aprende
a alcanzar el orgasmo, generalmente no pierde
esta capacidad a menos que exista una pobre comunicación
sexual, un conflicto en la relación, una
experiencia traumática, una alteración
del ánimo o un trastorno físico.
La anorgasmia puede relacionarse con el desconocimiento
de la propia anatomía y función
genital, particularmente de la función
del clítoris, y de la eficacia de la estimulación
y las técnicas de la o el compañero
sexual. Este desconocimiento y la ansiedad se
refuerzan mutuamente; la ansiedad engendra desconocimiento
y éste aumenta la ansiedad. Es frecuente
la asociación del sexo con inmoralidad
y del placer sexual con culpabilidad. El miedo
a la intimidad puede ser también un factor
significativo.
Ovulación: A mitad del
ciclo, la testosterona aumenta y desata el impulso
sexual. Las mujeres tienden a masturbarse mas,
iniciar el coito y lograr el orgasmo. El estrógeno
y la oxitocina aumentan en los cuatro días
posteriores a la ovulación, e incrementan
el impulso sexual. La oxitocina se vincula al
deseo de caricias sexuales.
Ejercicios: Incrementan la testosterona.
Ensanchan los vasos sanguíneos y aumentan
el volumen de la sangre, sensibilizando mas el
tejido vaginal. Se ha demostrado que 30 minutos,
tres o cuatro veces por semana, eleva la capacidad
de alcanzar el clímax.
Dieta: Los alimentos bajos en
grasas pueden prepararte para el orgasmo. Mientras
menos grasa corporal tengas, mayor será
tu nivel de DHEA (hormona que estimula el deseo
sexual). Los bajos niveles de Colesterol también
reducen la acumulación de placas en las
arterias y facilitan la circulación y el
flujo de sangre a los genitales.
Meditación: En un estudio
de 606 mujeres, los ejercicios de respiración
y relajación elevaron los niveles de DHEA.
Meditar te ayuda.
Novelas y películas eróticas:
Las lecturas e imágenes eróticas
aumentan los niveles de PEA, sustancia similar
ala anfetamina que tu cuerpo tambión produce
cuando siente deseo sexual. Los niveles de PEA
alcanzan su punto mas alto durante el orgasmo
y también están siempre altos cuando
estas enamorada.
Progesterona Premenstrual: Cuando esta hormona
aumenta, la semana anterior al periodo, casi desaparece
el deseo.
Lactar: La prolactina, hormona
responsable de la producción de leche,
ahoga el impulso sexual, sin embargo la oxitocina
que libera la leche materna estimula contracción
uterina y puede hacer llegar al clímax.
Fumar: Estudios indican que las mujeres que abandonan
el cigarrillo tienen mas orgasmos que cuando fumaban.
Estrés: El Estrés
acumulado mas el diario pueden bajar la testosterona
y la DHEA. Si has tenido un día tenso en
el trabajo, tu libido puede sufrir las consecuencias.
Falta de Sueño: Las mujeres
dicen que acostarse mas tarde que de costumbre
puede afectar la libido a la noche siguiente.
La posible razón es que durante el sueño
bajan los niveles de cortisol, una hormona relacionada
con el estrés. La falta de sueño
provoca una acumulación de esta hormona,
lo cual puede afectar el bienestar de la mujer
y, posiblemente, su apetito sexual.
|