Año 2 Numero 11 Julio-Junio, 2003





JUAREZ TENIA RAZON
Eduardo del Castillo

Una de las más trascendentes luchas entre liberales y conservadores se dio en México a mediados del siglo XIX. Encabezados por Benito Juárez, Melchor Ocampo, Ignacio Ramírez, Miguel Lerdo de Tejada y Guillermo Prieto, los liberales elaboraron y consolidaron la Constitución de 1857 y las Leyes de Reforma que ordenaban que la iglesia no tomara parte de los asuntos del Estado. México entraba con ello a la modernidad laica y suprimía los privilegios del clero católico.

Las bases eran las siguientes:
-La Ley Juórez (por Benito Juórez), de 1855, suprimía los privilegios del clero y del ejército, y declaraba a todos los ciudadanos iguales ante la ley.
-La Ley Lerdo (por Miguel Lerdo de Tejada), de 1856, obligaba a las corporaciones civiles y eclesiásticas a vender las casas y terrenos que no estuvieran ocupando a quienes los arrendaban, para que esos bienes produjeran mayores riquezas, en beneficio de más personas.
-La Ley Iglesias (por José María Iglesias), de 1857, regulaba el cobro de derechos parroquiales.

La Constitución declaraba la libertad de enseñanza, imprenta, industria, comercio, de trabajo y asociación. Volvía a organizar al país como una repœblica federal. Entre otras cosas, incluía un capítulo dedicado a las garantías individuales, y un procedimiento judicial para proteger esos derechos conocidos como amparo. También apoyaba la autonomía de los municipios, en que se dividen los estados desde un punto de vista político.

En la argumentación de las Leyes de Reforma (1859), el gobierno constitucional señaló: para poner un término definitivo a esa guerra sangrienta y fratricida, que una parte del clero esta fomentando hace tanto tiempo en la Nación, por sólo conservar los intereses y prerrogativas que heredó del sistema colonial, abusando escandalosamente de la influencia que le dan las riquezas que ha tenido en sus manos y del ejercicio de su sagrado ministerio, y despojar de una vez a esta clase de elementos que sirven de apoyo a su funesto dominio, es indispensable (Se resumen las medidas):

* Adoptar, como regla general invariable, la más perfecta independencia entre los negocios del Estado y los puramente eclesiásticos.
* Suprimir todas las corporaciones de regulares (ordenes religiosas sometidas a una regla) del sexo masculino; y cerrar los noviciados de los conventos de monjas...
* Declarar que han sido y son propiedad de la Nación todos los bienes que hoy administra el clero

Los ataques del clero contra la Constitución y la Reforma se extendieron por todo México y fueron apoyados por el Papa Pío IX quien, aludiendo a la Ley Juárez, a la Ley Lerdo y demás Leyes de Reforma, señaló: "Levantemos nuestra voz pontificia con libertad apostólica en esta vuestra plena asamblea, para condenar, reprobar y declarar irritos (nulos) y de ningœn valor los enunciados decretos". Con ello se atizó la Guerra de Tres Años (1858-1861) que, como señala el periodista Fernando Benítez (Un indio zapoteco llamado Benito Juárez, Ed. Taurus) en realidad duró diez años al incluir la intervención francesa y la monarquía de Maximiliano fomentadas por los conservadores.

El gobierno liberal ordenó que todos los funcionarios pœblicos debían hacer un juramento de lealtad a la Constitución, a lo que el arzobispado respondió ordenando a su grey no prestar juramento y amenazó a quienes lo hicieran: al morir, no tendrán un funeral eclesiástico y no se dirán misas en memoria de quienes muriesen sin arrepentirse de haber jurado lealtad a la Carta Magna; también, se castigaría de manera similar a quienes comprasen propiedades eclesiásticas estipuladas en la Ley Lerdo.

Las intervenciones extranjeras, vía Pío IX, a través del ejército francés y las maniobras de los conservadores mexicanos no prosperaron. La sabiduría popular jugó sus cartas del lado de los liberales. Finalmente, los liberales y presidente Benito Juárez impusieron otras leyes que dieron al Estado, en detrimento de la iglesia católica, el control de los nacimientos, matrimonios, funerales y otras que separaron aœn más las funciones del espacio civil de las funciones del espacio religioso.

* Presidente del Frente por el Fortalecimiento de la Cultura Laica

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