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En la búsqueda de la razón que impulsa
a miles de mujeres, azotadas por la pobreza, a
marchar a paso firme con la Virgen y Cristo a
sus espaldas, Winnie, quien vive desde hace 6
años en Cancún, caminó a
su lado por los empedrados de Chichicastenango,
hasta la ciudad de Antigua en nuestro vecino país
del sur.
Con su cámara halló una historia
para Esta Boca es Mía.

Un
niño ofrece la luz ante la oscuridad de
la violencia, la pequeña no halla cobijo
para su mirada triste ni bajo el calor del sol
y la iglesia a su espalda, mientras tanto otra
joven se halla en le quicio de la puerta... abrirla
nunca es una decisión fácil.
El
futuro de mi vientre es quien hoy va a morir...recitan
en coro las mujeres. El futuro de mi vientre...Irak,
el futuro de mi vientre...Guatemala, Ciudad Juárez,
Bosnia Herzegovina.
Al
cobijo de las flores duerme mi niño lindo,
de mis pechos el agua...el fruto de la vida. Bajo
la luz conventual, entre el encierro y la soledad
las hermanas de la caridad guardan silencio, oran,
meditan, imaginan un mundo mejor.
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