Año 3 Numero 13 Octubre-Noviembre, 2003  




¿En exclusividad
         ¿yo?
María Dolores Marroquín*
Los pactos de amor
y fidelidad

Parece que para muchas personas la fidelidad es fundamental, pero es algo de lo que no se habla: está implícito en la relación de pareja. Sin embargo, se percibe que la fidelidad es cuestión casi exclusiva de las mujeres, porque socialmente a los hombres se les permite más; aunque, por supuesto, nadie quiere engañar ni que le engañen.

A 20 personas (mujeres y hombres) les pregunté si han hecho acuerdos sobre la fidelidad con sus parejas y sólo tres contestaron que sí; las demás no lo han hecho porque la dan por sentada.


Era por allá, Jose Cacho

De la respuesta de las tres personas arriba señaladas tenemos lo siguiente:
Para las mujeres, hablar de la exclusividad en la relación tiene diversos matices: una lo ha planteado para evitar los sufrimientos del pasado a partir de traiciones y engaños; otra, porque desea tener las reglas claras; y, por su parte, el hombre expresó que su intención había sido dejar sentado que, sobre ese tema, no se hablaría más porque las normas estaban ya dictadas.

Asimismo, las mujeres que no tienen acuerdos de exclusividad con su pareja nunca lo han abordado a manera de pacto, pues consideran que es algo "de cajón", pero fundamentalmente porque algunas saben que a sus hombres cierta vez se les puede ocurrir "echarse una canita al aire" lo cual no será algo importante. Para otras, hablar del tema significaría abrir la posibilidad de permitir que los hombres tengan otras parejas simultáneas.

El asunto
es mantener este tema vigente
pero subliminal,
no explíco,
para no perder privilegios y oportunidades.

A ellos les resulta más difícil hablar del tema por varias razones: para empezar, consideran que las mujeres son fieles por naturaleza -aunque algunas celosas-; creen que hablar de esto es hablar de más porque entonces ellos perderían la posibilidad de tener relaciones esporádicas que, explícitamente, no han sido prohibidas: el asunto es mantener este tema vigente pero subliminal, no explícito, para no perder privilegios y oportunidades.

A partir de esta pequeña investigación me pude dar cuenta que el asunto de la fidelidad o infidelidad es muy importante. Es algo por lo que muchas personas se preocupan constantemente. Algunas centran su vida de pareja alrededor del tema; a otras les sirve de chisme; para unas más es un privilegio tener una pareja fiel; en tanto que, la mayoría considera que no sirve hablar del tema porque de todas maneras "los hombres son iguales" y "siempre van a tener a otras".

Lo que sí puedo concluir es que la mayoría de las personas que no tiene acuerdos o pactos sobre la exclusividad o amplitud de la relación, está con sentimientos de conformidad o, bien, con más inseguridad sobre su pareja en este sentido, que aquellas que sí tienen pactos, pues, en estos casos, sus relaciones son más claras y las reglas están puestas.

Creo que es mejor hablar de estas cosas, aunque nuestra sociedad y las personas que nos rodean no estén acostumbradas a abordarlas. El hecho de sacar a luz asuntos tan importantes, va haciendo que se vean como algo que puede ser parte de las certezas de la vida, porque es importante construir la confianza en la pareja y esto sólo se puede hacer a partir de hablar claro.

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