Creo que la fidelidad es algo en lo que una puede o no creer y se aprende muchas veces en casa, la iglesia, escuela o con las personas que nos rodean. Crecí en un hogar en el que no había. Toda la vida supe que mi papá tenía otros hijos y por supuesto otras parejas. Para mí se volvió algo normal tener hermanos de diferente mamá; siempre quise conocerlos y ahora tengo una buena relación con ellos y sus madres.
En mi caso nunca he sido fiel; puedo pasar mucho tiempo sola pero cuando estoy con alguien siempre llega "el otro". Algunas veces he sido "la otra", lo que tampoco me ha causado conflicto pues las cosas no se buscan, simplemente se dan. Nunca he sufrido de culpa; para mí ha sido algo muy natural y no veo tan grave que alguien quiera estar con otra persona, aun siendo feliz con su pareja. En el momento máximo del enamoramiento, muchos, si no todos, volteamos a ver a alguien más.
Tener otro es una aventura emocionante y chilera. Aunque nunca han sospechado de mí, hubo ocasiones en que mi galán me vio acompañada de mi "amigo", pero como el segundo siempre sabe, no hay clavo. Se vuelve una travesura con un cómplice, donde hay que buscar un momento y lugar para verse, platicar y hacer cosas juntos. Tengo alguien con quien siempre es él o yo que "quema rancho". Así han pasado varios años.
Creo que por naturaleza somos infieles, aunque se dice que ellos en mayor escala. Esto porque socialmente se les permite. Si un hombre anda con varias mujeres, es macho, admirado y envidiado, pero una mujer que anda con varios es puta y de lo peor. Por eso nosotras somos más discretas y no entramos en las estadísticas.
Con mis hermanos decimos que somos "genéticamente infieles". Y sí, definitivamente hay personas que pueden ser fieles, pero no sé si será mi caso algún día.
